En una extensa conversación telefónica de 90 minutos, el presidente ruso, Vladímir Putin, trasladó a su homólogo estadounidense, Donald Trump, su firme convicción de que la diplomacia con Irán aún no ha agotado su recorrido. Según informó Yuri Ushakov, asesor del Kremlin, Putin subrayó que ambas naciones «pueden y deben» alcanzar un acuerdo de paz, destacando que Teherán muestra una voluntad genuina de poner fin a las hostilidades. Durante el intercambio, Moscú reiteró su propuesta estratégica de transportar el uranio enriquecido iraní a territorio ruso como una vía clave para destrabar el actual punto muerto internacional.
Por su parte, el jefe de la Casa Blanca agradeció la mediación de Moscú y adelantó que, por el momento, no se prevén acciones militares contra Irán antes de las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre. Trump calificó las conversaciones actuales con el gobierno de Masud Pezeshkian como «productivas», coincidiendo parcialmente con la visión de Putin sobre la necesidad de evitar una escalada mayor en la región, siempre que se respeten los derechos y posiciones de las partes involucradas en el proceso de negociación.
No obstante, la sintonía en el frente iraní contrastó con la frialdad respecto al conflicto en Ucrania. Putin acusó directamente a Kiev de dinamitar la reanudación de las negociaciones de paz tras los recientes ataques con drones durante los comicios rusos a la Duma. El mandatario ruso calificó estas acciones de «ataques terroristas» y señaló que la situación ha cambiado drásticamente tras los incidentes en Kramatorsk, lo que obliga al Kremlin a postergar cualquier diálogo tripartito hasta nuevo aviso, mientras evalúa el momento oportuno para retomar la vía diplomática.