La tercera jornada del Festival del Caballo en Trancas se vio marcada por momentos de profunda angustia tras el grave accidente sufrido por un jinete durante la competencia de doma. Ante un predio colmado de espectadores, el siniestro se produjo poco después de que el animal fuera liberado del palenque. En plena faena, y mientras el caballo corcoveaba cerca del vallado perimetral, la inestabilidad del terreno provocó una caída que dejó al público en absoluto silencio.
Las inclemencias climáticas fueron un factor determinante en el suceso. La persistente llovizna que cayó sobre la localidad tucumana durante el sábado ablandó la superficie del campo, restando adherencia a los animales. En ese contexto, el equino perdió el equilibrio y se fue de bruces, realizando un giro completo en el aire antes de impactar con todo su peso sobre el cuerpo del competidor, quien quedó tendido en el suelo sin poder incorporarse por sus propios medios.
La rápida intervención de los servicios de emergencia permitió el traslado inmediato del jinete para recibir atención médica especializada. Ante la gravedad de lo ocurrido y el riesgo persistente por el estado del suelo, la organización del festival decidió postergar algunas de las categorías pendientes de la noche. Aunque la competencia eventualmente retomó su curso, el clima de preocupación se mantuvo entre los asistentes, dado que al cierre de la edición aún no se disponía de un parte oficial sobre el estado de salud del protagonista.