La comunidad educativa francesa se encuentra conmocionada tras el violento ataque perpetrado por un alumno de 14 años en el colegio Joseph Lakanal de Aubagne, cerca de Marsella. El adolescente, que ocultó una escopeta de caza calibre 12 en el estuche de una guitarra, disparó repetidamente contra el director del centro y una profesora de 37 años. A pesar de que Francia atraviesa una tensa semana de huelgas y movilizaciones estudiantiles, las autoridades locales y la prefectura han confirmado que este suceso es un hecho aislado, vinculado presuntamente a los problemas psicológicos del menor y sin relación con los movimientos de protesta política.
El tiroteo se desató en las inmediaciones y pasillos del establecimiento, provocando escenas de pánico entre los 700 alumnos que integran la institución. El prefecto del departamento, Jacques Witkowski, detalló que el director recibió impactos de perdigones en la zona lumbar y las extremidades inferiores, mientras que la docente resultó herida en un muslo; afortunadamente, la vida de ambos no corre peligro. El atacante, un estudiante de último curso sin antecedentes delictivos ni signos de radicalización, fue interceptado por un miembro del personal escolar y detenido inmediatamente por la policía tras el despliegue de los servicios de emergencia.
Tras el incidente, el colegio fue evacuado mientras los alumnos relataban con horror cómo el tirador les permitía pasar antes de abrir fuego contra las autoridades. El Ministro de Educación Nacional ha calificado el suceso como un «acto inadmisible» y un síntoma de la violencia creciente en la sociedad civil. Mientras el Gobierno despliega a sus principales carteras de Interior y Educación hacia la zona del ataque, la justicia francesa inicia las investigaciones para esclarecer el móvil de un atentado que ha quebrado la seguridad de las aulas en el sur del país.