La Junta Ejecutiva del Partido Socialista de Tucumán emitió un enérgico rechazo tras la realización de un acto político no autorizado en la ‘Casa del Pueblo’, sede central de la organización. Las autoridades provinciales advirtieron que el uso de las instalaciones debe ajustarse estrictamente a los protocolos internos y que ninguna facción tiene la potestad de decidir sobre el espacio de forma unilateral. El comunicado oficial subraya que lo ocurrido representa una falta de respeto a la institucionalidad y a los procedimientos que garantizan la convivencia partidaria.
En el plano estratégico, la conducción aclaró que el partido aún no ha definido su posicionamiento de cara a los próximos comicios. La Junta Ejecutiva enfatizó que cualquier decisión sobre alianzas o candidaturas debe surgir de mecanismos democráticos de debate interno y no de acuerdos individuales. Asimismo, cuestionaron los intentos de vincular al Socialismo con internas de otras fuerzas políticas, rechazando que afiliados particulares comprometan el nombre de la institución antes de que los órganos competentes emitan una resolución formal.
Con una postura tajante, el documento sentencia que ‘la Casa del Pueblo no es patrimonio personal de ningún dirigente’ ni puede ser utilizada como moneda de cambio para beneficios sectoriales. La conducción reafirmó su autoridad sobre el inmueble, prohibiendo cualquier préstamo o cesión del lugar sin el aval expreso de la Junta Provincial. Finalmente, recalcaron que el rumbo político del socialismo tucumano se definirá de manera orgánica, invalidando cualquier iniciativa que pretenda presentarse como una decisión colectiva al margen de las estructuras oficiales.