La administración de Yamandú Orsi anunció el envío formal al Parlamento de un proyecto de ley que introduce una nueva causal jubilatoria, permitiendo que los trabajadores opten por retirarse a los 60 años de edad. Esta iniciativa, derivada de las conclusiones del ‘Diálogo Social’ finalizado en abril, busca flexibilizar el sistema previsional actual sin alterar la edad general de retiro de 65 años establecida en la reforma de 2023. Alejandro Sánchez, secretario de la Presidencia, subrayó que el eje central de la propuesta es la ‘libertad’, permitiendo que cada individuo decida su momento de retiro siempre que cuente con 30 años de aportes.
El esquema propuesto pone un fuerte énfasis en la justicia social, garantizando que el 30% de los trabajadores con ingresos más bajos puedan jubilarse a los 60 años bajo condiciones iguales o incluso mejores que las vigentes. Por otro lado, para asegurar la sostenibilidad financiera del sistema, aquellos sectores con salarios elevados que elijan el retiro anticipado deberán aceptar una reducción proporcional en sus haberes. Según Sánchez, este equilibrio de recursos permite priorizar a los sectores más vulnerables sin comprometer la viabilidad económica del Estado a largo plazo.
Este movimiento legislativo surge tras el fallido plebiscito impulsado por la central sindical PIT-CNT, que pretendía bajar la edad jubilatoria y eliminar las AFAP a través de una reforma constitucional. Con este nuevo proyecto, el Gobierno de Orsi intenta dar respuesta a la demanda social de mayor flexibilidad en el retiro, desmarcándose de las propuestas más radicales pero ofreciendo una alternativa concreta frente al modelo heredado de la gestión de Luis Lacalle Pou.