En septiembre, Tucumán registró un incremento de precios del 2,1%, situándose dos décimas por encima del 1,9% nacional informado por el Indec. Este repunte local estuvo traccionado principalmente por el rubro de vivienda y servicios públicos, que escaló un 4,5%, y por el sector salud, con un alza del 3,8%. Con estos números, el costo de vida en la provincia acumula un 23,7% en lo que va de 2026, reflejando una tensión persistente en los servicios básicos que impacta de lleno en el bolsillo de los tucumanos.
A nivel país, aunque la inflación general mostró una leve aceleración respecto a agosto, la medición núcleo —que excluye precios regulados y estacionales— descendió al 1,7%, una señal que el Gobierno de Javier Milei interpretó como un éxito en su estrategia de desinflación a través de sus redes sociales. No obstante, en Tucumán la realidad interanual marca un 33,9%, superando el 33,4% del promedio federal, con sectores críticos como Transporte y Educación liderando las subas anuales con incrementos que superan el 50%.
Especialistas como Thiago Marino, de IOL, destacan que el comportamiento de septiembre se ajustó a las previsiones del mercado, influenciado por el reajuste de tarifas energéticas y productos estacionales. Hacia adelante, el economista Diego Piccardo proyecta que octubre mantendrá la tendencia por debajo del 2%, aunque advierte que el ritmo de la recomposición tarifaria y la evolución de los alimentos, especialmente la carne, serán los factores determinantes para consolidar la desaceleración de precios en el último tramo del año.