El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) ha intensificado la emisión del Formulario I-862, conocido como ‘Notice to Appear’ (NTA), un documento que marca el inicio formal de un proceso de expulsión. Con más de 196,000 notificaciones emitidas solo en 2025, las autoridades advierten que ignorar esta citación judicial no detiene el proceso; por el contrario, faculta a los jueces de inmigración para dictar órdenes de deportación in absentia. Esto permite que el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) proceda con la remoción física del extranjero, incluso si este no se presentó a la audiencia programada.
Este endurecimiento en la aplicación de las leyes migratorias, vinculado a las políticas de la administración de Donald Trump, otorga a los funcionarios facultades renovadas para actuar en casos de fraude, antecedentes penales o tras la denegación de beneficios como el asilo, la naturalización o el estatus de protección temporal (TPS). El documento detalla las alegaciones y cargos por los cuales el gobierno considera que el individuo debe abandonar el país, convirtiendo la primera comparecencia, o ‘Master Calendar Hearing’, en un momento decisivo para que el afectado, idealmente con asesoría legal, responda a las acusaciones o presente pruebas para defender su permanencia.
Expertos legales subrayan que el debido proceso debe ser respetado, por lo que si una notificación no llegó a su destino por fallas en el correo, es posible presentar una ‘Moción para Reabrir en Ausencia’ que congele la orden de expulsión. No obstante, la recomendación para cualquier extranjero que reciba una NTA es verificar de inmediato la fecha y el tribunal asignado a través del portal de la EOIR y mantener su domicilio actualizado. El proceso judicial suele culminar en una audiencia individual, un juicio de fondo donde se presentan testigos y evidencias ante un juez de inmigración y los abogados del gobierno para determinar el destino final del inmigrante.