La osadía de un delincuente terminó de la peor manera en el sur de San Miguel de Tucumán. Un hombre, que ya había asaltado una heladería sobre la avenida Néstor Kirchner al 2600 el pasado 3 de octubre, decidió regresar al mismo local apenas cinco días después para repetir el golpe. Sin embargo, su plan fracasó cuando los empleados del comercio advirtieron que el arma con la que intentaba amedrentarlos era una réplica de utilería. Tras un rápido accionar, el personal logró reducir al asaltante y entregarlo a las autoridades policiales.
El historial del imputado comenzó con un botín de 38.000 pesos y dos tortas heladas obtenidos bajo amenaza en su primera incursión. En su segundo intento, la perspicacia de los trabajadores cambió el rumbo de la historia, permitiendo que la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos IV, liderada por Carlos Saltor, tomara cartas en el asunto. Durante la audiencia de formalización, el auxiliar de fiscal Alfredo Palacios detalló los cargos por robo y tentativa de robo, subrayando la temeridad del acusado al volver al lugar del crimen.
Ante la contundencia de los hechos, la Justicia dictó la prisión preventiva por un plazo de 20 días para el sospechoso. Esta medida coercitiva, avalada por el juez interviniente, busca garantizar el avance de las pericias pendientes y asegurar que el proceso judicial siga su curso sin riesgos procesales. El caso destaca no solo por la reincidencia delictiva en un corto periodo, sino por la efectiva respuesta de las víctimas ante una amenaza que resultó ser inofensiva.