La comunidad educativa del Colegio San Pablo Apóstol, en la provincia de Tucumán, atraviesa una profunda crisis tras la denuncia masiva contra un alumno de tercer año, acusado de generar y distribuir más de 280 imágenes y videos de contenido sexual mediante inteligencia artificial. Según las familias de las víctimas, el material consiste en ‘deepfakes’ donde los rostros de las menores fueron montados sobre cuerpos desnudos, lo que ha desatado una ola de indignación y pedidos urgentes de justicia entre el alumnado.
El conflicto ha escalado debido a las trabas en la investigación del dispositivo móvil del señalado, amparadas en el derecho a la privacidad. Esta postura ha sido confrontada directamente por las estudiantes, quienes cuestionan la asimetría de derechos: ‘¿Les parece privado un celular, pero el cuerpo y la privacidad de mis compañeras no?’, manifestaron a través de carteles que circularon en la institución. La demanda principal de las jóvenes es la expulsión del involucrado y un peritaje técnico para determinar el alcance real de la difusión del material vulneratorio.
Frente a la presión social, la dirección del colegio emitió un comunicado donde garantiza un abordaje responsable y anunció una jornada de trabajo formativo para el próximo 13 de octubre. No obstante, las alumnas consideran insuficiente la respuesta institucional y han convocado a una sentada pacífica frente al edificio este viernes. La protesta busca visibilizar el caso y exigir medidas concretas que garanticen la seguridad y el respeto a la intimidad de todas las estudiantes frente al uso malintencionado de las nuevas tecnologías.