El gobernador Osvaldo Jaldo, junto a referentes del sector público y privado, presentó un balance histórico tras el último fin de semana largo en Tucumán, donde la provincia recibió a 55.000 turistas y generó un impacto económico estimado en $7.500 millones. Con una ocupación hotelera que superó el 90% en la capital, la gestión provincial destacó el éxito de una estrategia que posiciona a la región como un destino de referencia para espectáculos masivos y turismo cultural, transformando la inversión pública en un motor directo para la economía local, el comercio y la gastronomía.
El epicentro del movimiento fue el masivo recital de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado en el Hipódromo, que convocó a más de 50.000 personas de todo el país, sumado a la relevancia de festivales tradicionales en el interior. Entre ellos, sobresalieron el Festival Nacional de la Caña de Azúcar en Aguilares, el festival de Monteros y el Festival Nacional e Internacional del Caballo en Trancas. Estas propuestas, coordinadas por los intendentes Jimena Mansilla, Francisco Serra y Antonio Moreno, demostraron la capacidad logística de la provincia para garantizar seguridad y servicios en eventos de escala internacional.
Domingo Amaya, titular del Ente Tucumán Turismo, y Héctor Viñuales, presidente de la FET, coincidieron en que la provincia ha logrado posicionarse como sede permanente de grandes convocatorias, registrando casi 100.000 pernoctaciones en apenas unos días. Ante la alta demanda, incluso se habilitaron casas de familia para alojar a los visitantes, un fenómeno que reafirma la vigencia de la ‘industria sin chimeneas’ en Tucumán. Las autoridades ratificaron su compromiso de seguir ‘enamorando’ a nuevos nichos de mercado mediante una agenda que combine cultura, deporte y espectáculos de primer nivel durante todo el año.