El juicio contra Diego Zerda por la presunta instigación al suicidio de su expareja, Karla Robles, ha comenzado con la revelación de pruebas digitales escalofriantes. Durante la primera audiencia, el fiscal Pedro Gallo presentó una serie de capturas de pantalla que documentan el acoso sistemático que sufrió la joven tucumana en las horas previas a quitarse la vida durante una transmisión en vivo por TikTok. Los mensajes, enviados entre la 1:25 y las 2:49 de la madrugada del 24 de octubre, muestran un patrón de agresividad extrema donde Zerda profería frases como ‘te mereces lo peor’ y sentenciaba que ella terminaría ‘en el peor de los infiernos’.
La fiscalía sostiene que la relación, que se extendió por casi cinco años, estuvo marcada por una violencia de género persistente, tanto física como psicológica. En los chats exhibidos, el acusado no solo insultó a la víctima, sino que también utilizó referencias al ocultismo y al satanismo para amedrentarla, asegurando haber entregado su alma a cambio de maldecirla. Además, Zerda intentó responsabilizar a Robles de sus propias adicciones y problemas personales, una dinámica de manipulación que, según la acusación, fue determinante en la decisión final de la joven, quien ya había denunciado al imputado en al menos cuatro ocasiones anteriores.
Ante este escenario, el Ministerio Público Fiscal solicitó una pena de seis años de prisión efectiva para Zerda: cinco por la instigación al suicidio y uno adicional por amenazas simples contra el hermano de la víctima. Esta última acusación se fundamenta en un audio enviado por el imputado tras el fallecimiento de Karla, en el cual, con un tono violento y amenazante, negaba su culpabilidad y advertía con ‘descuartizar’ a los familiares de la joven si intentaban represalias. El debate oral continuará hasta el 23 de octubre, con el objetivo de esclarecer la responsabilidad penal en este caso que ha conmocionado a la provincia por su crueldad y exposición pública.