La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York se prepara para asestar un nuevo golpe judicial contra el depuesto mandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Según reportes de CNN, las autoridades estadounidenses formalizarán este jueves nuevas imputaciones por presuntos actos de tortura cometidos contra al menos una docena de ciudadanos estadounidenses que fueron detenidos de forma arbitraria en Venezuela durante el periodo comprendido entre 2013 y enero de 2026.

Ambos procesados, que permanecen recluidos en una prisión federal de Brooklyn tras su captura en una operación coordinada por Washington a inicios de año, ya enfrentaban cargos previos por narcotráfico y colaboración con cárteles internacionales para el envío de cocaína. Mientras Maduro, de 63 años, se autodefine como un «prisionero de guerra» y rechaza tajantemente las acusaciones, la fiscalía también evalúa extender las responsabilidades penales a otros colaboradores cercanos del antiguo régimen involucrados en estas graves violaciones a los derechos humanos.

En el frente legal, el inicio del juicio está programado para el 1 de junio de 2027. Por su parte, la defensa de Cilia Flores, de casi 70 años, ha solicitado el beneficio de arresto domiciliario alegando complicaciones cardíacas severas, situación que su hijo, Nicolás Maduro Guerra, calificó como delicada. Todo esto ocurre mientras Venezuela es gobernada de forma interina por Delcy Rodríguez bajo la supervisión de Washington, que mantiene una fuerte presión política y legal sobre el país petrolero.

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