La madrugada de este lunes 12 de octubre se tiñó de luto para el patrimonio parisino tras un devastador incendio que consumió el mercado de los Enfants Rouges, el recinto cubierto más antiguo de la capital francesa. Ubicado en el distrito III, el siniestro provocó el colapso parcial de su emblemática estructura metálica, dejando el interior del mercado completamente en ruinas. A pesar de la magnitud del fuego, el teniente coronel de los bomberos, Pierre de Bouvier, confirmó que las llamas fueron finalmente controladas sin que se reportaran heridos entre los residentes o el personal de emergencia.
El despliegue operativo contó con más de 150 bomberos y 50 vehículos que trabajaron intensamente para evitar una catástrofe mayor en el denso barrio de Le Marais. Ariel Weil, alcalde de París Centro, destacó que la eficacia de los equipos de rescate impidió que el fuego se propagara a las viviendas colindantes de la rue de Bretagne, aunque lamentó la pérdida total de la zona comercial. Actualmente, expertos del laboratorio central de la Prefectura de Policía realizan peritajes exhaustivos para determinar las causas que originaron el foco ígneo mientras aseguran cada metro cuadrado de la estructura.
Fundado originalmente en 1615 bajo el reinado de Luis XIII, el Marché des Enfants Rouges era una pieza clave de la identidad parisina y gozaba de protección como monumento histórico desde 1982. Su nombre, que evoca a los huérfanos que vestían uniformes rojos en un hospicio cercano del siglo XVI, representaba siglos de tradición gastronómica y cultural. La destrucción de este hito arquitectónico deja un vacío profundo en la capital, mientras las autoridades evalúan los daños de un sitio que ha sido el alma del comercio local durante más de cuatrocientos años.