La Real Academia Sueca de Ciencias ha otorgado el Premio Nobel de Economía a los estadounidenses Robert Hall y Michael Woodford, reconociendo su labor pionera en el estudio de cómo las políticas fiscales y monetarias pueden mitigar las fluctuaciones financieras. El jurado destacó que sus investigaciones sobre los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica han sido vitales para que los gobiernos y bancos centrales logren suavizar los ciclos de volatilidad, permitiendo una gestión más eficiente de los picos y valles de la economía global.
Hall, adscrito a la Universidad de Stanford, y Woodford, de la Universidad de Columbia, han proporcionado la base teórica que sustenta los modelos económicos actuales. Según John Hassler, presidente del Comité del Premio, el trabajo de estos galardonados permite que las autoridades estén mejor preparadas para enfrentar perturbaciones severas, tales como crisis energéticas o cambios abruptos en los hábitos de consumo de los hogares. Tras conocerse el fallo, Woodford expresó desde Nueva York que la distinción es un honor inmenso y una absoluta sorpresa.
Formalmente denominado Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel, este reconocimiento incluye una dotación de 12 millones de coronas suecas (aproximadamente 1,2 millones de dólares). Aunque fue establecido en 1968 por el banco central sueco y no forma parte de los premios originales del siglo XIX, la distinción se entrega cada 10 de diciembre junto con las categorías de Medicina, Física, Química, Literatura y Paz, consolidando su estatus como el máximo galardón para la ciencia económica a nivel mundial.